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SINONIMOS.
Intususcepción esofágica, invaginación gastroesofágica, invaginación esofágica.
DEFINICIONES. La intususcepción gastroesofágica
es la invaginación del cardias gástrico dentro del esófago distal con
o sin el bazo, duodeno, páncreas y omento.
FISIOPATOLOGIA CLINICA. La etiología
exacta de la IGE es desconocida hasta el momento, pero parece existir
una gran cantidad de condiciones predisponentes para que se desencadene
esta peculiar patología quirúrgica entre ellas encontramos: -Incompetencia
del mecanismo esfínteriano gastroesofágico -Hiato esofágico dilatado,
agrandado o laxo. -Vómitos, arcadas, regurgitación. -Megaesófago idiopático.
-Ligamento frenoesofágico y gástrico distendido y sin tono.
Sin duda todas ellas son patologías que lógicamente deberían encontrarse
en la presentación de la enfermedad, pero parece más plausible la idea
que estos animales poseen en su mayoría incompetencia del hiato y de los
ligamentos frenoesofágico y gástrico al mismo tiempo en forma congénita,
debido a la edad de presentación menores de 4 meses y a su baja incidencia.
Una vez que el esófago se moviliza cranealmente dentro del esófago. Se
produce el secuestro o estrangulación del estomago invaginado, que causa
la obstrucción esofágica, regurgitación continua y rápida depleción de
líquidos. El malestar esta relacionado con la esofagitis y el estiramiento
de las inserciones mesentéricas. La disnea inspiratoria se debe al Megaesófago
que comprime al parénquima pulmonar y a la neumonía por aspiración. El
colapso cardiovascular es secundario a la obstrucción del retorno venoso
y eventualmente a la irrigación arterial. La resultante congestión, inflamación
y necrosis, empeora aun más el estado general del animal convirtiendo
a la IGE en un proceso de isquemia y de lesión por reperfusión. Debido
a la isquemia seguida por reperfusión con sangre oxigenada, se producen
lesiones celulares por reperfusión a consecuencia principalmente de los
iones superoxidos y radicales libres de Oxigeno, los cuales dañan los
lípidos de membrana produciendo la liberación de los mediadores de la
inflamación, pero increíblemente las repercusiones en el ámbito vascular
gástrico no son tan notables como en la dilatación vólvulo gástrico pero
se deben considerar en el tratamiento eficaz de esta patología.
DIAGNOSTICO: Presentación clínica.
Reseña. Al parecer existe mayor riesgo entre razas canina grandes de tórax
profundo, se han diagnosticado mas casos en machos que en hembras y no
ha sido comunicada en felinos. Es más frecuente en caninos menores de
4 meses de vida. Anamnesis. La mayoría de los casos comienzan en forma
aguda, con rápido deterioro y muerte de 1 a 3 días si no se tratan con
prontitud. Los animales afectados presentan signos relacionados con disfunciones
esofágicas (50%) entre las que se cuentan regurgitación, vómitos, disnea,
hematemesis, dolor abdominal, deterioro general acelerado y muerte.
Examen físico:
Los animales se pueden encontrar delgados y presentan dolor a la palpación
abdominal, además es característica la distensión del esófago cervical
que se sincroniza con la respiración y la aspiración laringotraqueal recurrente
que puede producir neumonía. El estancamiento de los alimentos fermentados
en el esófago produce un hedor oral. La regurgitación aparece inmediatamente
después de la comida o trascurrida 12 horas o más. Transcurrido un tiempo
aparecen los signos de choque como pulso filiforme, membranas mucosas
pálidas, retardo del llene capilar, respiración laboriosa y taquicardia.
Imagenología.
Las placas radiográficas muestran un esófago toráxico dilatado con una
masa intraluminal. La traquea puede estar desviada hacia ventral y existir
signos de neumonía por aspiración. La burbuja gaseosa reconocida en forma
normal en el abdomen suele estar ausente dependiendo del grado de invaginación
gástrica. Las radiografías de contraste positivo o negativo son las mas
adecuadas para el diagnostico debido a que permiten delinear la invaginación
y visualizar el contorno superficie de pliegues rugales en el tórax que
es característica gástrica. Cuando la IGE incluye al bazo, su sombra no
se capta en las radiografías abdominales de reconocimiento. La esofagoscopia
es difícil debido a la dificultad de desplazar el endoscopio al esófago
distal o estomago.
Exámenes de laboratorio.
Las alteraciones clinopatológicas son inespecíficas y relacionadas con
el estado de choque y deshidratación.
Diagnostico diferencial. Entre las
patologías que llevan a confusión en el diagnostico se encuentran básicamente
a todas aquellas que afectan la zona anatómica digestiva gastroesofágica
entre las que podemos nombrar las hernias hiatales esofágicas, estrecheces,
neoplasias intra o extraluminales, cuerpos extraños o divertículos esofágicos.
Tratamiento quirúrgico. La intervención
debe realizarse lo antes posible después de diagnosticada la IGE. La estabilización
del paciente debe realizarse antes de la inducción anestésica, pero el
tratamiento quirúrgico no debe ser demorar.
Manejo preoperatorio. Admisión: Dentro
del manejo preoperatorio se pueden dar diversas situaciones desde un animal
que es recibido en buen estado a uno en choque, dependiendo de su situación
el manejo variara. Los animales que siendo hospitalizados presenten una
disnea con signos de hipoxia por hipoventilación alveolar debido a la
compresión pulmonar y al aumento de la resistencia a los movimientos pulmonares
necesitaran oxigenoterapia en jaula en concentraciones iniciales de 10
Ltr/min. Para eliminar el nitrógeno residual para continuar con un flujo
de 5 Ltr/min. Con una humidificación del 40 al 60%.
En animales en choque y deshidratados es necesario colocar 2 catéteres
de gran tamaño (considere en estos animales jóvenes la osteoclisis) Para
administrar fluidos sobre la base de ringer lactato en forma rápida inicialmente
con una velocidad de 60 a 90 ml/kg/hora en la primera hora para luego
disminuir, en animales con signos de colapso hipovolémico severo considere
la administración de una solución de cloruro de sodio al 7.5%, 5ml/kg,
con o sin dextrán en bolo. En cuanto a la medicación es importante en
animales con colapso severo la administración de corticoides (metilprednisolona)
en dosis de 30 mg/kg IV. Debido a que estos retardan el recambio de células
en el epitelio gástrico y no deben ser usados como rutina, además se administraran
antiácidos como la ranitidina o la cimetidina en dosis de 3 mg/kg IM y
10 mg/kg IV, t.i.d respectivamente. A todos estos medicamentos se añadirá
lidocaína en dosis de 2-4 mg/kg IV, ya que estabiliza el miocardio y la
mucosa gástrica según recomiendan algunos autores. Es de suma importancia
la administración de antibióticos por vía endovenosa aquí recomiendo la
cefradina en dosis de 40 mg/kg. Una vez realizada la estabilización y
una buena perfusión tisular. Se garantiza las condiciones para un tratamiento
quirúrgico exitoso.
Condiciones
anestésicas. Es importante tratar los desequilibrios
electrolíticos y ácido-base antes de la inducción anestésica. Con respecto
al ayuno es importante mencionar la posibilidad de hipoglucemia en especial
con el manejo de animales jóvenes que lo presentan en lapsos más cortos
(4-8 hrs.). La premedicación será a partir de atropina (0.02-0.04 mg/kg)
y diazepam (0.4mg/kg IV). Para la inducción se utiliza propofol (4-6 mg/kg
IV) o tiopental (10-12 mg/kg IV) titule según efecto, utilizando solo
la menor cantidad posible para lograr la colocación del tubo endotraqueal.
El mantenimiento se realiza con isoflurano.
Técnica quirúrgica. El animal se coloca
en decúbito dorsal con el tórax caudal y abdomen ventral preparados para
la cirugía aséptica. Efectuar una incisión en la línea media abdominal
ventral desde la apófisis xifoides hasta varios centímetros caudal al
ombligo. Explorar el abdomen en dirección al hiato esofágico y localizar
el duodeno para reducir la intususcepción gastroesofágica. Si es necesario
dilatar digitalmente el hiato para facilitar la reducción, si pese a esto,
no se logra se puede intentar aumentar la presión intratoraxica con una
insuflación pulmonar mantenida, para así reducir la presión negativa existente
y al mismo tiempo aplique tracción caudal al duodeno y píloro con fuerza
medida, si esto no da resultados perfore el diafragma para eliminar la
presión negativa y comience la respiración asistida como si realizase
una toracotomía o la herniorrafia diafragmática. Llevada a cabo la reducción
examine los órganos involucrados en busca de evidencias de trombosis vascular,
isquemia o necrosis. Resecar el tejido desvitalizado. Reducir el tamaño
del hiato esofágico en 1 o 2 cm si es demasiado grande o laxo, luego realizar
una gastropexia en el fondo gástrico para evitar la recurrencia. Lavar
y realizar la síntesis abdominal.
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